domingo, 8 de julio de 2007

Un actor del pueblo: Entrevista con Ernesto Gómez Cruz -SEGUNDA PARTE-

Fue de regreso en su natal Veracruz que conoció lo que era el teatro, y es en ese momento que entiende su vocación. Debutó en la obra Las Cosas Simples de Héctor Mendoza: “Decidí entonces que debía venir a la ciudad de México a conseguir una oportunidad, aproveché una obra que compitió en un programa de teatro foráneo. Veracruz tuvo la fortuna de concursar con la obra Cada Noche Muere Julieta de Federico Schroeder Inclán, y utilicé la ocasión para solicitar una beca, porque yo vine aquí sin un centavo, con una mano delante y otra atrás”.

No fue fácil, habiendo superado la mayoría de edad y sin educación secundaria, la posibilidad se veía remota. Pero, la insistencia del joven de 20 años logró que el INBA tomara en cuenta su trabajo: “me dieron media beca y cabida en un habituario detrás del Palacio de Bellas Artes”, ahí vivió 3 años.

Pasado el primer año de su estancia en México, su mujer decide dejar Veracruz, con todo y niño, para buscar al actor: “se la jugó, no le gustó seguir a expensas de la familia, lo maravilloso fue que no venía a reclamar nada –alivio- sino a buscar mi ayuda, y resultó un gran apoyo para que yo siguiera estudiando”.

“Una carrera en las artes es muy difícil cuando no se tienen los medios económicos para poder pagar una escuela, es muy difícil cuando no tienes la preparación escolar adecuada, es muy difícil cuando estás solo y no te apoya nadie. Por eso me siento muy orgulloso de mi trayectoria”.

El esfuerzo y la dedicación han sido parte importante para la realización de sus logros “pero también mi trato y el respeto que yo les guardo a los compañeros y amistades que he conocido en el camino y que me han echado la mano de alguna forma: un consejo, una recomendación, una invitación para una obra de teatro o para una película”.

Y es gracias a un amigo, Sergio Jiménez, que consiguió su debut cinematográfico en la película que cambió su vida: Los Caifanes. “Fue algo raro, cuando veía en la pantalla a los grandes actores como Javier Solís, Jorge Negrete, Pedro Infante, Arturo de Córdoba, nunca, ¡nunca! me imaginé que yo pudiera estar en la pantalla también, yo vine a estudiar teatro, pero en mis cuarenta y tantos años como actor si he estado en 10 obras es mucho”.

Sus interpretaciones le han valido siete premios Ariel y la participación en más de 150 films “y gracias a Dios hasta la fecha me siguen llamando a participar en películas”.

Aunque sus compañeros de Aventurera le dicen maestro, Gómez Cruz no se ve dando clases en algún futuro cercano “primero porque me he alejado mucho del teatro y segundo porque quiero seguir siendo actor me creo aún con las capacidades completas”.

Como cuando era pequeño a Ernesto Gómez Cruz le gusta imaginar y ve al Blanquita como una carpa “como aquellas de donde surgieron los grandes actores, Cantinflas, Manuel Medel, Borolas, El mantequilla... a mí me hubiera gustado ser carpero.”

El actor comentó que siente tristeza al ver que los centros nocturnos y de variedad están casi aniquilados “Por desgracia este teatro está cerrado casi siempre porque ya no hay una variedad que lo pueda llenar, a excepción de la obra que se está presentando en estos momentos, que no es del todo teatro, sino un show cómico-musical. Parece que entre los jóvenes están de moda los bares, los table dance y las discos donde a la gente le da por estarse sacudiendo -lo ejemplificó muy bien bailando- no se que tengan. Por suerte Aventurera se ha mantenido por 10 años con público de sobra a excepción de cuando llueve –comentó volteando a ver si sus calcetines ya estaban secos- porque la gente prefiere quedarse en su casa”

De la generación de actores que están destinados a continuar la tradición del cine y el teatro, el primer actor expresó con gran gusto conocer a gente muy inteligente, muy talentosa, que se ha abierto el paso a base de mucho esfuerzo. Pero criticó al gobierno por no dar apoyo a la cultura “no sé qué piensa esa gente, todo lo que sea popular lo tienen sometido, pero actores con talento hay de sobra. El teatro y el cine son nuestra imagen y están olvidados por el gobierno. Pero aún así los jóvenes se dan idea para poder participar en algunos proyectos”.

Así mismo, se quejó de las grandes televisoras por ser fabricas de galanes o estrellitas que no han dado resultados, con enojo señalo que la misión de “las horrorosas telenovelas es idiotizar al público”

CONTINUARA...

sábado, 7 de julio de 2007

Sin pasión no se puede hacer periodismo: Carolina Velásquez Vargas CIMAC

“Sin pasión no se puede hacer periodismo” declaró Carolina Velásquez Coordinadora de de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) en el marco de la primera entrega de premios del concurso de Escritura Periodistica en la UAM-X, agregó que los trabajos participantes reflejan “la pasión por la vida, por la historia humana, no sólo por lugares donde existe el poder, sino los distintos lugares donde nos movemos los seres humanos”.

Velásquez aplaudió la realización del concurso organizado por la coordinación y los maestros de taller de periodismo del sexto trimestre de la carrera de Comunicación Social con el apoyo de la Agencia Mexicana de Noticias por los Derechos de la Infancia (AMNDI), y destaco que un punto importante del mismo es la recuperación de los géneros periodísticos, “el como los periodistas podemos contar esta vida desde distintos lugares sabiéndola escribir bien, para que nuestro lectores, escuchas, televidentes y la gente que atiende las paginas web pueda conectarse con nuestra historia, conocer nuestro vinculo y se apasionen como nosotros cuando hacemos periodismo”

Las categorías del concurso fueron crónica, reportaje y entrevista, el jurado estuvo integrado por el ganador premio nacional de periodismo René Avilés Fabila, el escritor periodista e investigador Gustavo García y Carolina Velásquez. El coordinador de la carrera de Comunicación, Luis Rasgado agradeció la participación de los alumnos del trimestre 07/I. y expreso su deseo de que ese tipo eventos sirvan para “motivar el trabajo escolar”. Así mismo agradeció a la profesora Guadalupe Díaz Castellanos por ser la promotora del concurso.

En la ceremonia estuvieron presentes también la profesora Patricia Ortega y Lic. Narce Dalia Santibáñez de AMNDI. Los ganadores verán su trabajo publicado en la página de CIMAC noticias (
www.cimacnoticias.com), y los participantes recibieron constancias de participación.






viernes, 6 de julio de 2007

Un actor del pueblo: Entrevista con Ernesto Gómez Cruz -PRIMERA PARTE-

A sus 74 años de edad, el primer actor Ernesto Gómez Cruz se prepara para interpretar al comandante Treviño en la obra Aventurera. En su pequeño camerino en la planta baja del Teatro Blanquita tiene los cambios de ropa que usará en el show. En este día en particular el agua lo “agarró a la entrada del teatro -se quita los calcetines mojados y los cuelga en un clavito a lado de un calentador- son los altibajos de vivir al día, esto de venir en taxi, cuando me bajé me mojé todito”.

Al contrario de lo que la gente pensaría, con más de 40 años de trayectoria el primer actor nunca ha tenido una posición económica privilegiada. “En mi departamentito sólo tengo lo necesario, y es el mismo donde he vivido siempre, gracias a Dios tengo las fuerzas y las ganas para seguir trabajando, porque de eso vivo y cuando no trabajo –con una risa burlona- pues me mantiene la tarjeta de crédito”.

Oriundo del estado de Veracruz, Gómez Cruz pasó su infancia en una casita a las afueras del puerto jarocho donde vivió al lado de sus padres de manera muy humilde. Pero, a pesar de ello gozo de una infancia normal: “yo me divertía mucho con la palomilla, jugábamos como todos los niños, imaginando cosas. Y mientras nosotros jugábamos, los adultos platicaban de los problemas cotidianos de aquel entonces”.

Se entretenía con la lucha libre, “era yo muy aficionado, cuando estaban luchadores como El C abernario Galindo, La Tonina Jackson, pero la época en que la lucha era un gran deporte dio al traste, ahora ya es pura mercadotecnia”

Al recordar su tiempo en la primaria, el actor un poco apenado confesó que fue un mal estudiante: “la primaria la pasé de panzazo, repetí tercero, cuarto y quito año. No me gustaba estudiar, mi mente estaba en otro lado. Yo creo el sexto año lo libré porque el maestro se condolió de mi madre al verla cómo sufría porque su hijo era un burro”.

Con lágrimas en los ojos y la voz un poco cortada, admitió que no le gusta recordar lo que él llama: “días de golfería, una etapa en la que se sueña con muchas cosas. Yo quería hacer algo pero no sabía que. Fui ayudante de una gran cantidad de oficios: albañil, mecánico, repartidor, vendí gallina tasajeada en las colonias, palomitas y refrescos en los cines de mi tierra, pero siempre con la cabeza en otro lado, viajaba mucho mentalmente, quería ser locutor, cantante, hacia parodias, actuaciones, según yo me inspiraba haciendo canciones, pero a estas alturas ya hasta los borradores perdí”.

Hizo una breve pausa y bajo la mirada, con nostalgia y un poco de coraje en su voz, lamentó que en esos momentos de búsqueda, por los que pasan todos los chamacos, no contó con la orientación de sus padres: “yo me hice así, al aventón o a la aventura, mis padres estaban más preocupados en llevar el pipirín a la casa, y que no nos faltara nada ni a mí, ni a mi hermana”.

Como cantante compitió en programas de aficionados que organizaba la radio local. Impulsado por el apoyo de vecinos que halagaban su buena voz, a los 16 años decide perseguir una oportunidad en las grandes radiodifusoras: “escapaba de casa, juntaba mis domingos y cuando consideraba que era suficiente venía a la capital”.

Durante esos momentos en los que luchaba por alcanzar ese sueño, se casa por primera vez, y un par de años más tarde se estrena como papá: “recuerdo que el mismo domingo que fui a sacar mi bola del servicio militar, me tocó cargar a mi bebé. Lo vi nacer, y no estaba preparado para algo así, nunca me hubiera imaginado como nacían las criaturas – con una expresión de sorpresa como si estuviese viviéndolo de nuevo - ¡y de repente verlo!, pues… fue una experiencia muy grata, aunque estaba todo confundido, sin duda logró que quisiera más a mi chamaco”.




Pero la gran oportunidad en las grandes radiodifusoras nunca llegó: “por ahí encontré una oportunidad en una carpita destartalada, donde canté un par de veces como aficionado, pero en una ocasión se me olvidó la letra y ¡va pa’ fuera!. Así es que no, como cantante no lo he logrado… aún”.


CONTINUARA...

jueves, 5 de julio de 2007

“La verdad en este oficio”

Un poco de verdad sobre el periodismo en México
Ryszard Kapuscinski expone en el libro Los cínicos no sirven para este oficio que “El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que inatenta provocar algún cambio. No hay otro periodismo posible”, refiriéndose al deber que existe por parte de los periodistas hacia la audiencia, “existimos solamente como individuos que existen para los demás, que comparten con ellos sus problemas e intentan resolverlos, o al menos describirlos”, pero la información es un gran negocio y en nuestro país más que otra cosas es poder, por lo que ese objetivo periodístico en muchas ocasiones esta dirigido a proteger ciertos intereses.

“El periodista se ve sometido a muchas y distintas presiones para que escriba lo que su jefe quiera”. Antes de 1976 el ejercicio periodístico formaba parte del sistema político mexicano, por medio de sobornos, el monopolio del papel, amenazas (incluso ataques) y la publicidad, tanto empresarios como el gobierno se aseguraban el dominio de la opinión pública, el intento de Julio Scherer y su equipo de trabajo en el Excélsior fue un esfuerzo para lograr una prensa plural e independiente en el escenario político tradicional de México, pero el gobierno de Luís Echeverría se encargó de deshacer ese primer y último esfuerzo.

Si bien la ruptura en Excélsior fue uno de los sucesos que ayudaron para un ampliación de espacios para que la prensa se independizara del gobierno, y se liberara de la dicotomía de en contra o a favor del mismo. Aún el periodismo está lejos de convertirse en el medio encargado de buscar la verdad e informar a la gente para orientar la opinión publica, los periodistas están lejos de ser aquellos que le dan voz a los que no la tienen, dispuestos a sacrificarse a si mismos con tal de investigar y describir el mundo contemporáneo. Tras salida de Scherer del Excélsior aumentó el rango de libertades de la prensa, pero no así el rango de responsabilidad periodística. En el 2000, tras el asesinato de paco Stanley, fuimos testigos de una cobertura televisiva poco responsable. Las dos televisaros principales en nuestro país, Televisa y TV Azteca, se encargaron de difundir acusaciones difamatorias y mentiras descaradas que denotaron antipatía hacia el gobierno del Distrito Federal al que señalaban como responsable del asesinato, ese manejo de la información generó miedo y desconfianza hacia la democracia, fuimos de testigos de cómo “las verdades mediáticas sustituyen cada vez mas al resto de las verdades sociales”. La opinión pública esta a merced de medios de comunicación con un poder y gran importancia, cuyo único interés “no es reflejar el mundo, sino competir entre ellos” y con la capacidad capaces de “construir un mundo propio”.

miércoles, 4 de julio de 2007

Monero al ataque... Fisgon

Los empresarios en el poder
Arquitecto por estudios monero de vocación, El Fisgón, “Rafael Barajas pa’ los cuates”, ofreció una conferencia titulada Los empresarios en el poder en la sala de consejo académico de la Universidad Autónoma Metropolitana al medio día del jueves 31 de mayo.

Puntuarles a la cita estudiantes, en su mayoría de Comunicación Social, comenzaron a ocupar los asientos de la gran mesa redonda. El moderador Mario Ortega Olivares, conforme pasaban los minutos, parecía nervioso y desesperado, continuaba mirando de reojo la puerta y checando su reloj de vez en cuando.

Por fin alrededor de las 12:17 p.m. el conferencista arribó a la sala. La emoción del moderador fue tan grande que no pudo ocultar la sonrisa en sus labios y sin darle tiempo a que tomara asiento Mario Ortega, leyó una pequeña semblanza y agradeció la presencia del caricaturista.

Barajas una vez acomodado en el sillonzote negro, que hacía que todos se vieran pequeños, miró detenidamente a la concurrencia, en ese momento la sala no estaba ni a la mitad. Después de tomar aire, se dispuso a ordenar sus ideas en voz alta, un poco vacilante y con tono informal dijo que más que una conferencia echaría una platica de 45 minutos.

En primera instancia habló de la lucha contra el narcotráfico, y al tratar de definir qué significa el negocio de la droga preguntó a la audiencia ¿ustedes saben cuáles son las 3 principales fuentes de divisas en México?, antes que cualquier intento de los jóvenes de contestar, los profesores encargados de organizar el evento se apresuraron a responder: ¡Petróleo! Se escuchó una voz femenina a lado del Fisgón, ¡Migrantes! Dijo en voz alta Mario Ortega y ¡la droga! remató el profesor Arechiga en un costado de la sala.

Conforme pasó el tiempo la sala fue poco a poco llenándose de estudiantes, para amortiguar un poco la seriedad de las declaraciones que se disponía a dar, en tono de broma aclaró que los datos que estaba apunto de decir eran algo así como un chisme que había escuchado de agencias como la DEA, el FBI y el departamento de Estado “yo no planeo denunciar a nadie”.

Con una fluidez que aumentaba conforme ahondaba en el tema y entre comentarios picarescos que arrancaban una ocasional carcajada de los jóvenes participantes, denunció, entre otras cosas, el vínculo de los empresarios con el narco.

Volvió a repetir en un tono más serio, que él no quería denunciar a nadie pero pregunto ¿no es extraño que la lucha se centre únicamente en el Pacifico?. El profesor Arechiga se enderezó en su asiento y asintió con la cabeza, al parecer le agradó escuchar que alguien reiterara lo que repitió a sus alumnos todo el trimestre anterior.

Con todo y las fuertes declaraciones la charla comenzaba a tornarse monótona, los ocasionales golpes de las persianas debido al la corriente de aire rompían los pocos silencios en los que el conferencista aparentaba ordenar sus ideas.

Tras contestar una llamada en su celular, volvió a dirigirse al publico preguntando ¿a qué otro gobierno de Latinoamérica se asemeja al proyecto de nación que tiene Calderón?, esta vez los estudiantes se anticiparon y una voz masculina respondió inmediatamente ¡Al de Chile!. Complacido asintió, “exacto con el liberalismo autoritario que Pinochet tenía en Chile, un Estado militarizado violento en donde un grupo de empresarios por encima de la sociedad imponen sus políticas y donde las minorías son oprimidas, si no me creen búsquenlo en internet”.

Ya en un tono más firme comenzó las fuertes denuncias que eran el tema central de su platica, culpó a los gobiernos neoliberalistas de haber dado al traste con el Estado de bienestar, acusó a los monopolios de haber creado un estado disparejo, “a los maestros se les cobra del 15 al 20% de impuesto mientras a empresas como Bimbo se les exige el 3.2%” y gritando por primera vez en la conferencia los acusó de “delincuentes”.

Al terminar la charla, se inicio una breve ronda de preguntas y respuestas.

Un silencio invadió la sala, nadie parecía querer ser el primero en intervenir, por fin se rompió e silencio con una pregunta sobre Hugo Chávez, Barajas le crítico ciertas medidas autoritarias “como la pinché reforma que impide hace caricaturas del presidente” pero afirmó que algunas de sus acciones son interesantes.

La última pregunta exhortó al conferenciante a dar una posible solución al situación de México, sin pensarlo demasiado contestó que lo único que puede ayudar a sobreponernos a esta situación es la movilización unificada, porque de no existir tal el neoliberalismo “nos va a barrer, y no sólo a la izquierda, a este gobierno le sobran 20 millones de personas”.

“Hay que poner al pueblo en la dirección correcta y los dirigentes se verán obligados a encabezarlo”.

Tras una ronda de aplausos el moderador invitó a los participantes a inscribirse en una mesa de estudio que en una fecha cercana proseguiría con la discusión que se abrió
ahí.

martes, 3 de julio de 2007

La Marcha Gay - SEGUNDA PARTE-

En la plancha del Zócalo (por cierto el Super-Mar no había dado permiso de llegar hasta ahí je :D) se encontraba un escenario donde ya comenzaba a tocar la segunda banda (la primera tocó a eso de las tres pero con poco público) Neurotika. Aún a la espera de la mayoría de los asistentes el cantante hacía bromas relacionadas con los simpatizantes de López Obrador: “nomás no me vayan a maltratar los amplificadores, que nos los prestaron lo de aquí enfrente y los van a usar mañana”. A Neurotika, le siguieron las actuaciones de XEM y Fabrizzio (de la academia).

Acto seguido Kin Castañeda, parte del comité organizador del evento, leyó el documento político de la marcha, con la atención de menos de la cuarta parte de los concurrentes. ¿Y los demás?... En el desmadre, bebiendo, en algunos casos ligando, bailando o simplemente papalotenado.





Ante la presencia de un representante de la Comisión Nacional de Derechos Humanos del Distrito Federal, la Lic. Patricia Velásquez, que asistió en representación del Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, el Diputado perredista Lic. José Alfonso Suárez Del Real y la Diputada Leticia Quezada Contreras presidenta de la asamblea de Equidad y Género en la Asamblea Legislativa del D.F., se recordó la historia e importancia de la marcha para lucha del colectivo LGBT.

Eran ya las 5:30, el discurso seguía, pero la atención de muchos estaba en la entrada al Zócalo por Francisco I. Madero, donde los atractivos traileres hacían su arribo, el primero fue el del Hibrido, seguido de los Cabaretitos y Lipstick (el del Living se perdió creo). La propaganda parecía aparecer de todos lados, los volantes se acumulaban en las manos de los mirones y los manifestantes, unos para las fiestas de esa noche, otros muchos de tiendas o bares y un parcillo de asociaciones o grupos LGBT.

¿Y en el escenario?… una nerviosa Kin continuaba leyendo de manera poco fluida las demandas: “avanzar en la protección de los derechos gay, la extensión de la seguridad social a las personas que no cotizan en los servicios del IMSS, ISSSTE y demás instituciones encargadas, a través de sus parejas derechohabientes; la consolidación de créditos conjuntos, como los hipotecarios; públicas de prevención del VIH y la Hepatitis "C"; el acceso a los medicamentos antirretrovirales para el tratamiento del VIH, así como de los medicamentos”.

Todas las exigencias dirigidas a problemas importantes de la comunidad gay. Los que estaban concentrados cerca del escenario escuchando, asentían con la cabeza cada una de ellas: “continuar con las campañas dirigidas a poblaciones específicas, para disminuir embarazos no deseados, contagio de enfermedades de transmisión sexual, entre otras; desarrollar políticas públicas relacionadas con la salud de las lesbianas que enfrentan riesgos, tales como el padecimiento del virus del papiloma humano (causante del cáncer cervicouterino), además de no contar con las mismas posibilidades de acceder a programas como los de reproducción asistida en instituciones públicas”.

Kin volteaba de reojo a ver al público y se dirigía en especifico a los representantes del Estado; “el respeto a los derechos fundamentales de la población LGBT, como son el libre tránsito y la libre manifestación pública de los afectos, así como el combate a las detenciones arbitrarias y la extorsión y por la aprobación de la Ley de Identidad de Género que se discute en estos momentos en la Cámara de Diputados, la cual dará acceso a derechos básicos como a la identidad legal de los sujetos de acuerdo a su propia identidad de género,”. Y, al terminar el discurso, hizo entrega del documento a la representante de Marcelo Ebrard.

En la parte de atrás la fiesta seguía, las demandas parecieron pasar desapercibidas ante el barullo y la algarabía de los festejos. La despedida de los presentes de los políticos fue rápida y las actuaciones se reanudaron de inmediato.





La concentración en el Zócalo fue disminuyendo a partir de las 6 de la tarde. Sin embargo, el festival siguió hasta casi las 10. La marcha llegó a su fin, la fiesta no tanto, después del Zócalo había antros dispuestos a seguirla (con su respectivo cover claro).

“Llegamos aquí festejando, celebrando y recordando que hace falta seguir avanzando en el reconocimiento de nuestros derechos jurídicos y sociales. Con el colorido de nuestros atuendos, que son signo de la recuperación pública y política de la tutela de nuestros cuerpos, de la recuperación de lo lúdico, como un carnaval laico que reivindica que lo privado es público y lo público tiene que cambiar. Llegamos aquí "nombrando realidades", llegamos aquí prepositivamente invitando a que "cambiemos sociedades".



NOTA: EL DOCUMENTO POLITICO ENTERO SE ME HACE MUY IMPORTANTE PERO NO LO HE PODIDO SUBIR, PRONTO PONRE EL LINK PARA LOS QUE LES INTERESE LEERLO



lunes, 2 de julio de 2007

La Marcha Gay - PRIMERA PARTE-

La circulación en la Avenida Paseo de la Reforma fue interrumpida para dar paso a los disfraces, los tráileres y los colores arcoiris de la XXIX Marcha del Orgullo Gay. A las 11 a.m. del sábado 30 de junio del 2007 (una hora antes de lo planeado) lesbianas, gays, bisexuales y transexuales se dieron cita en el Ángel de la Independencia.

En el trailer del Hibrido (un antro en de la Zona Rosa) comenzaron los biales, las porras y los gritos de “viva la diversidad” con el fin de exaltar el animo de los asistentes.

Conforme pasaba el tiempo la gente se seguía acumulando y la desorganización se hacía evidente, los contingentes se revolvieron y la reina del año anterior, Rocío Banquells, estaba “perdida en la multitud”.

Pasadas las 12:00p.m. él presentador hizo un alto “al desmadre, vamos a explicar las razones que motivan a la comunidad gay a manifestarse” (por fin gritar viva la diversidad parecía un poco redundante con tanta bandera arcoiris enfrente, atrás, a un lado y al otro). El lema de la marcha Nombrando realidades, cambiando sociedades era una celebración por la Ley de sociedades de convivencia “por supuesto aún falta mucho la lucha gay sigue, ¡Viva la diversidad!” (¿Otra vez?, ¿nada más?).

Alrededor de la 1:30, Rocío Banquells hizo acto de presencia, se disculpó por la tardanza, canto un par de canciones y dio banderazo de inicio a la marcha. “!Las lesbianas ya se adelantaron¡” se escucho decir a un organizador. Los transexuales debían ser el primer contingente, la principal demanda era de ellos, derecho al reconocimiento de su verdadera identidad, su consigna “no son ilegal soy transexual”.

El paso por Reforma fue acompañado por la de la batucada de la LESBIANDA el espectáculo de los que bailaban al ritmo de los tambores entusiasmaba incluso a los mirones, que no se salvaron del clásico grito “esos mirones también son maricones”.

Mientras los contingentes universitarios, la asociación de padres y madres de gays y lesbianas, mujeres de acero, etc., desfilaba rumbo al Zócalo con pancartas como “la homosexualidad no es un delito, la homofobia si” o “alto a los crímenes de odio” y “es un honor tener un hijo gay”, el centro de atención de los espectadores se centraba en los disfraces de las “vestidas”, las Fridas, las Norbertas Ribera, los/las ángeles, las colegialas, las princesas, los transexuales desnudos, los carros con propaganda, etc.

Algunas de las consignas no eran claras, y en ocasiones los gritos parecían más destinados a llamar la atención que a hacer publicas las demandas de la comunidad LGBT. Sin embargo, el poder de convocatoria de la marcha era evidente, porque al alcanzar la Avenida Juárez aun había gente en el Angel.

Más atrás se encontraban los vistosos traileres llenos de muchachos bailando la música de siempre (ósea la música electrónica ya conocida en los antros gay), tomando como siempre, y promocionando los ya grandes emporios del esparcimiento gay en la Zona Rosa: Cabaretito (en todas sus presentaciones), Lipstick y Living, por mencionar algunos.

Cerca del Hemiciclo a Juárez, un pequeño grupo de cristianos rezaban por las almas de los desfilantes “Dios sólo hizo una naturaleza”, aunque las palabras eran fuertes “hijos degenerados” por ejemplo, no parecieron inmutar la alegría del festejo.

A fin alrededor de las 3:30 la marcha llego a la calle de Francisco I. Madero, la presencia de observadores “bugas” era mayor, tanto que impedía el paso de los enormes trailers y retardo la entrada al Zócalo casi por media hora.

CONTINUARA...